Las princesas solo quieren lo mejor

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A los relatos que me mandáis siempre le podéis poner un bonito fondo, en este caso l. nos pone Paris. ¿Qué mejor fondo para Princesa? Espero que lo disfrutéis.

“Brasserie Saint Louis, al fondo el Sena, nada le sentaba mejor a la Princesa que París, ciudad a su medida con clase,estilo y una belleza comparable a ella. Nos sentamos, ella antes de que llegase el maître me susurra al oido «decide por mi,espero que no me falles» mi princesa se va al baño y yo me enfrento con mi miserable francés a un maître con cara de pocos amigos… La pricesa se levanta no puedo dejar de mirarla con adoración,llevaba unos botines de piel de serpiente con tacón muy fino, pantalón negro ajustado y una blusa blanca con 3 botones desabrochados dejando entrever un sujetador color perla precioso,pelo suelto que la hacia tan salvaje y esa mirada felina que tanto me excita. 2 copas de Veuve Clicquot le pido al camarero Mi princesa vuelve,se sienta al minuto llega el maître con 2 copas y nos sirve el champagne, Princesa me mira, sabía que algo pasaba por su mirada fría «Yo no soy una cualquiera» cogió la copa con su hermosa mano y su pedicura roja perfecta, sólo con olerla la deshecho Entendido Volví a llamar al maître «merci sivuple» 2 copas de Möet

Volvió la mirada fría, y en mi sudores frios volví a meter la pata. Por fin se me iluminó la bombilla. Perdone, una botella de Cristal Rose, su gesto cambió, ahora así había acertado,me sentí reconfortado La princesa se mojó los labios con el carísimo champagne, se levantó (sabía lo que pasaba) le pedí al maître el tpv pasé mi tarjeta con una cuenta bastante abultada. Lo siento Princesa, no hay perdón que valga, hoy estarás castigado, efectivamente así estuve. Llegados al hotel y al subir en el ascensor me agarro del pelo y me dijo al oido con su voz de caprichosa «que no vuelva a ocurrir» Ya en la habitación se desnudo delante de mi , sensualmente, como lo diosa que es, se quedó con el sujetador color perla las braguitas a juego y los botines de piel de serpiente, me dijo «al suelo perro» dormí en el suelo a sus pies y sin manta. Aprendí que La Princesa no acepta fallos y que necesita cosas que estén a su nivel”

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