Las Ladyboy – Mis chicos con curvas

Las Ladyboy

El primer sumiso que tuve en real fue una ladyboy, me encapriché de la formita de su culito y me propuse que ese culito tenía que ser estrenado por mi. Ya sabéis que desvirgaros, pequeñas, es uno de los placeres de la dominación. Aunque en general la sodomización es un placer en si mismo.

De las ladyboy, me gustan especialmente las curvitas que tienen, ese chico afeminado, con formas de mujer, y ademanes dulces y delicados.

En este caso, nunca se había vestido de mujer, y creo que no se lo había ni planteado, hasta que en nuestro primer encuentro, mientras tomábamos algo le saqué unas bonitas braguitas y le insté a que se las pusiera, aún recuerdo su cara entre sorpresa e incredulidad. Tengo un muy grato recuerdo de aquel día y creo que la complicidad es crucial en los encuentros para que todo fluya normalmente.

Hace poco tuve una conversación  a colación de una divergencia sobre qué era exactamente una ladyboy. En este punto hay disparidad de opiniones, y como estamos en mi blog, presupón ya, que aquí voy a sentar cátedra sobre mi opinión, y nada más que mi opinión al respecto de lo que es para mi una ladyboy.

¿Qué es una ladyboy?

Los lady boy son unos seres que aparentemente parecen hombres, pero que son señoritas hombres, aveces con unas curvitas en la cintura y un culito respingón, aveces con facciones femeninas, normalmente con ademanes delicados . Frecuentemente con mini o micro pene o alguna disfunción en el miembro.

Las lady boy, que he conocido en mi vida, tenían una tendencia sumisa y claro fetiche por la que les femenizara una mujer u hombre dominante, así como ser sodomizadas por ellos. Aunque gran parte de ellos en su vida cotidiana mantenía un rol dominante en sus relaciones anhelando explorar estos fetiches.

Cuando empiezas a hablar de estos términos empezamos a sacar etiquetas como si de cromos se trataran y con el agrabante de que cada uno entiende el cromo de una forma. Así que los términos recurrentes que se asocian a ladyboy suelen ser: travesti, transexual, sissy, shemale, gay,

¿Ladyboy = Sissy?

De todos ellos, actualmente al menos,  creo que se asociaría con la imagen que cada vez  tenemos de más de sissy. ¿Pero qué es una sissy? Una sissy es uno de los roles de travestismo (vestir con ropas y actitudes asociadas al género contrario) masculino dentro de la dominación, adoptando un rol sumiso con actitudes y maneras de señorita. Perooooo, hasta no hace mucho, esto no era así. Las sissys, era un vocablo, una importación inglesa, para designar al rol de femenización servicial de empleadas del hogar, comúnmente, el servicio. Y se ve, que su origen tiene que ver con la palabra afeminado. En las sissys tb es muy frecuente el síndrome de pene pequeño.

La diferencia principal que yo asocio a las ladyboy es que físicamente tienen parecido a una mujer, más allá de que se vistan o no de mujer. Y cuando digo parecido, me refiero tanto en los rasgos faciales como en la estructura del cuerpo de forma natural, sin operaciones. Y también en la forma de comportarse, del carácter y la forma de sentir asociados al género femenino.

Así que, indiferentemente del cuerpo o feminidad intrínseca,  ahora conviven estas dos formas de ver la palabra sissy, rol de la de típica sirvienta, el cual yo no asociaría sí o sí con el término ladyboy o la actual, englobando roles desde adolescente lolita, servicio doméstico hasta incluso puta o esclava. Todas ellas con una actitud de mojigata a la que pervierten, que en este caso estaría más cerca de mi acepción.

Travestismo – Transexualidad

¿Pero eso no sería trasvestismo? No. Travestismo son tanto los roles sumisos, como los roles dominantes. Y sí, hay travestis que toman el rol dominante.

Pero aunque se vistan de mujer, las ladyboy se identifican por tener tetas y pene“. Sí y no. Tener tetas, tenemos todos, tantos los de un género, como los de otro, pero una cosa es tener tetas, y otras es ponerte tetas. Y ladyboy, hay quien lo contempla inexorablemente con transexualidad, y necesariamente con la vertiente que decide operarse los pechos, hormonarse para adecuar su fisonomía más al cuerpo típicamente asociado a una mujer pero no se opera los genitales.

Las shemales

A esta opción, los ingleses que tienen mucha inventiva, le han asociado un vocablo “shemale”, que viene a ser ella-macho, lo que nacionalmente se diría “Ella se llamaba Manolo”. Sin entrar en las conotaciones peyorativas y discriminatorias de todo esto, el término se ha popularizado mucho a través de la pornografía.

La diferencias entre ladyboy y shemale que yo señalaría rápidamente serían que mientras el lady boy suele ser más atractivo para las mujeres, las shemale pertenecen más al fetiche masculino, aunque ya sabemos que para gustos… Y que las lady boy, adoptan un rol sumiso femenizado, mientras que las shemale más que femenizarse, se van conviertiendo en mujeres, mujeres, pero con los genitales masculinos con los que han nacido, sean del tamaño que sean.

Así como las ladyboy se las asocia más a ser penetradas,a las shemale se las asocia más a la imagen de sodomizadoras. Aunque en ambos perfiles hay dominantes y sumisos, activos y pasivos.

Entonces es gay

Si no es transexual y lleva rol de mujer, entonces es gay“. Suena ridículo, pero esto lo he escuchado muchas veces. De hecho no sólo esto, sino que cualquiera de las filias o fetiches, cuando las intentas explicar fuera del circuito del bdsm que me muevo te dicen directamente: “Eso no puede ser,  te lo estás inventando” o “Eso es que están enfermos”. Y lo fácil es, eres raro, pues entonces eres gay. Raros somos todos, si supieran… en fín.

Mientras que dentro de los que compartimos pertenecer al universo bdsm suelen utilizar los términos anteriores, fuera del circuíto, si eres afeminado solo puedes ser gay. Simplemente, que te guste el sexo anal pasivo siendo un hombre, aunque te sodomice una mujer, es síntoma ineludible de homosexualidad. Claramente en estos círculos un lady boy es gay, o mariconazo de cabo a rabo.

A mi, desde siempre me han gustado los chicos afeminados, controlarlos, pervertirlos y ha sido una controversia en mis amistades vainilla: “¡Pero si es gay!” Pero los lady boy, los hay gays, los hay heteros y los hay que tienen otro tipo de orientaciones como la bisexualidad o la heteroflexibilidad, por ejemplo, en la que la bisexualidad forzada es un fetiche, pero no un interés en vivir la sexualidad con el mismo sexo más allá. Y no. Un lady boy no es sinónimo de gay.

¿Entonces dónde clasificaríamos a las lady boy?

Lo bueno de que sea mi blog, es que puedo decir lo que quiera, y en este caso voy a formular una de mis hipótesis, y mi hipótesis es la siguiente: Los lady boy son un género moderado englobado en los llamados intersexuales, que son todos aquellos que no se corresponden con la dicotomía hombre-mujer. (si os interesa el tema os recomiendo este documental)

Cuando una persona tiene unos genitales que no son los estereotipados de hombre o de mujer, y no está claro donde clarificarlo, diríamos que es intersexual, tercer sexo, sexo neutro, o como se quiera llamar cuando es un estado intermedio entre los dos géneros, los dos géneros a la vez o ninguno de ellos.

Entonces una versión moderada de hermafroditismo en un hombre podría manifestar características fenotípicas propias del género masculino y una tendencia al femenino. Eso es lo que es en mi opinión, una ladyboy. Un chico con algunas expresiones moderas fenotípicas asociadas al género femenino.

Pervirtiendo a lady boys

Indiferentemente de que mi hipótesis sea más o menos acertada, o de lo que engloba o no engloba el término según quien lo diga, lo cierto es que me gustan mucho los sumisos con un perfil ambiguo que provoca femenizarles. Unas facciones femeninas, una curvas que se contonean grácilmente, un buen culito, una dulzura casi infantil y unas ganas de que una mujer los tome y les pervierta y se haga dueña de sus vidas.

Las ladyboy, aunque no lo sepan, lo piden a gritos  y cuando descubren el lado oscuro ya nunca lo sueltan.

 

 

 

 

 

 

 

5 thoughts on “Las Ladyboy – Mis chicos con curvas

  1. Me quede con la boca abierta ya que a mi siempre me han dicho que tengo cuerpo de mujer y la verdad ya me puso a pensar el tema indagare mas en ello gracias por compartir

  2. Qué bien que nuestras curvitas motiven así a las Damas. Pues nada, a contonearlas provocativamente; aunque no sé las probabilidades reales de obtener el premio del cachetazo a culín pelado.

      1. Gracias, Señora. Y perdone por el tono un tanto desenfadado de mi comentario, sólo pretendía llamar su atención. Creo que en su presencia no me atrevería en modo alguno a ser provocativo, pero sí imagino mis nalguitas bajo el roce de un coqueto y minimísimo uniforme de criadita francesa, prestas a moverse gozosamente a la más mínima Orden o Gesto suyo.

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